Nuestro deseo es que cada uno de los mensajes, así como cada uno de los ministerios y recursos enlazados, pueda ayudar como una herramienta al crecimiento, edificación y fortaleza de cada creyente dentro de la iglesia de Jesucristo en las naciones y ser un práctico instrumento dentro de los planes y propósitos de Dios para la humanidad. Cada mensaje tiene el propósito de dejar una enseñanza basada en la doctrina bíblica, de dar una voz de aliento, de edificar las vidas; además de que pueda ser adaptado por quien desee para enseñanzas en células o grupos de enseñanza evangelísticos, escuela dominical, en evangelismo personal, en consejería o en reuniones y servicios de iglesias.

Dios conoce a sus hijos en medio de las circunstancias y adversidades.

Hebreos 12:1-11. Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Juan 15:16. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

Dios conoce todo de todos y nos acepta tal como somos. A Él no le importa nuestra apariencia física, ni lo que seamos por fuera. A Él le importa nuestra condición espiritual, por tanto, desea que cada uno de nosotros, permitamos que Dios nos use como sus instrumentos para predicar el Evangelio de Jesucristo en todo lugar. Los niños comprenderán que ellos también pueden ser usados por el Señor, para llevar el mensaje de salvación a otras personas que aún no lo conocen.

Éxodo 33:19. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Romanos 9:15. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.

1 Pedro 1:5-9. Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,  para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;  obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.

“Mas Jehová dijo a Moisés:….. has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre” (Ex 33:17). “Antes que te formase en el vientre te conocí [Jeremías], y antes que nacieses te santifique” (Jeremías 1:5) “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen…y pongo mi vida por las ovejas…Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco….y no perecerán jamás” (Juan 10:14ss, 27s).

Lo que interesa por sobre todo, por lo tanto, no es, en última instancia, el que yo conozca a Dios, sino el hecho más grande que está en la base de todo esto: el hecho de que él me conoce a mí. Estoy esculpido en las palmas de sus manos. Estoy siempre presente en su mente. Todo el conocimiento que yo tengo de él depende de la sostenida iniciativa de él de conocerme a mí. Yo lo conozco a él porque él me conoció primero, y sigue conociéndome. Me conoce como amigo, como uno que me ama; y no hay momento en que su mirada no está sobre mí, o que su ojo se distraiga de mí; no hay momento, por consecuencia, en que su cuidado de mí flaquee.

Se trata de conocimiento trascendental, hay un consuelo indecible –ese tipo de consuelo que proporciona energía, téngase presente, no el que enerva- en el hecho de saber que Dios toma conocimiento de mí en amor en forma constante, y que me cuida para bien. Produce un tremendo alivio el saber que el amor que me tiene es eminentemente realista, basado invariablemente en un conocimiento previo de lo peor que hay en mí, de manera que nada de lo que pueda descubrir en cuanto a mí en adelante puede desilusionarlo, ni anular su decisión de bendecirme, Hay, por cierto, un gran motivo para la humildad en el pensamiento de que él ve todas las cosas torcida que hay en mí y los demás no ven (¡de lo cual me alegro!), y que él ve más corrupción en mí de la que yo mismo veo (pero lo que veo me basta). Pero hay, también, un gran incentivo para adorar y amar a Dios en el pensamiento de que, por alguna razón que no comprendo, él me quiere como amigo, que anhela ser mi amigo, y que ha entregado a su Hijo a morir por mí a fin de concretar este propósito.

En medio de las muchas pruebas y aflicciones Dios está ahí, él conoce a cada uno de sus hijos, aquellos que hemos creído en nuestro Señor y Salvador Jesucristo. La gran mayoría no quiere ser probados. Otra mayoría quiere evadirlas. Muchos piden que les sean quitadas. Otros quieren que sean rebajadas / mermadas. A muchos les causan dudas espirituales. Ciertas personas cuando son probadas se apartan (Lucas 8:13). Una minoría las acepta como la voluntad de Dios. No miremos las pruebas como castigos.  Tal vez sean una manera que Dios usa para disciplinarnos pero no para castigarnos. La Victoria sobre una prueba nos eleva y nos hace más expertos.  Descargarla, mermarla o evadirla nos deja inconclusos y de seguro que se repetirá.

 ¿Algunos ejemplos de como debemos enfrentar las pruebas?

 ABRAHAM. (Génesis Cap. 22). Probado directamente por Dios en la parte que más puede sentir un padre: un hijo  (22:1,2).
Con obediencia - se levantó, enalbardó, tomó, cortó y fue al lugar -        (vs. 1-3). La tomó Como un medio para adorar - yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos - (vs. 5). Con esperanza - volveremos a vosotros - (vs. 5). Confió, tuvo fe todo el tiempo en Dios - Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío - (8b). Llegó hasta el final - Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo - (vs. 9-10). EL RESULTADO: Aprobación y provisión sin fallo en el tiempo de Dios (vs. 12-14).

JOB. (Job Caps. 1,2). Dios permitió la prueba por el conducto del Diablo en las partes más vulnerables de la vida: propiedades, familia y física.
En medio del dolor adoró se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró - (vs. 1:20-21). Aceptó la prueba con obediencia y sumisión - Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó - (1:21). Con dominio propio - En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno - (1:22). EL RESULTADO: Prosperidad y un real mejor conocimiento de Dios  (Job 42:5).

DAVID. (Salmos 42). David está pasando una prueba intensa de sufrimiento en un tiempo difícil y que le hace recordar que hubo tiempos mejores.
Enfrenta la prueba Clamando a Dios Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía - (vs. 1). Hay que esperar en Dios - ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí, Espera en Dios - (vs.5). Dios consuela y fortalece en todo tiempo a sus hijos - Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida - (vs. 8). EL RESULTADO: No hay que dejarse abatir por el alma, hay que esperar en Dios, quien siempre es nuestra salvación  (vs. 11).

¿Cómo estar preparado para sobrevivir en cualquier prueba? Todos los días somos probados, pero las pruebas aflictivas no dan aviso, las pruebas no vienen por accidente, Dios las maneja y las permite (Salmo 138:8; Romanos 8:28). Dios siempre avisa, el problema muchas veces es que nuestros oídos y sentidos no están sintonizados a los avisos de Dios.

Estarás preparado para enfrentar cualquier prueba si tienes buena comunicación entre tú y Dios. Permite que él te hable todos los días por su palabra, mantén comunicación continua por medio de la oración, aprende a escuchar el concejo de los siervos de Dios ya que por medio de una buena comunicación Dios te dará instrucciones, salidas e información para buenas decisiones. Por medio de una buena comunión, dios te dará fortaleza, te quitará el temor y su paz te dará confianza aún en medio de las tormentas. La Biblia dice: “mas el justo por la fe vivirá  (Romanos 1:17). La fe es necesaria para sentirnos seguros y con un alma quieta y sin tribulación en medio de la tormenta.

No solamente los tiempos de aflicción son pruebas. Siempre estamos siendo probados en nuestra fe. Las pruebas siempre tienen un propósito divino y todas cooperan para bien (Salmo 138:8; Romanos 8:28). Hay pruebas que son de término corto, otras duran años, y algunas solamente terminarán con la muerte (Esta fue la prueba del Señor Jesucristo). Dios estará contigo siempre que estés atravesando el valle de sombra o de muerte (Salmo 23:4). Dios no va a permitir una prueba más grande de la que tú seas capaz de soportar (1 Corintios 10:13). La victoria sobre cualquier prueba nos eleva a un grado superior de madurez, y nos da un deleite inigualable. En cada nivel de prueba conoceremos una parte de Dios que antes no conocíamos.

Cuando pasamos por el valle de sombra de muerte también nos sentimos solos y sin fuerzas. Hoy Dios te dice: "Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz, dice el Señor, que de ti se compadece." Isaías 54:10 (Nueva Versión Internacional). "Porque el Señor tu Dios es un Dios compasivo, que no te abandonará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con tus antepasados." Deuteronomio 4:31 (NVI). "Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo; cuando cruces los ríos, no te cubrirán sus aguas; cuando camines por el fuego, no te quemarás ni te abrasarán las llamas." Isaías 43:2 (NVI). "Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa." Isaías 41:10 (NVI).

Hijo mío, hija mía, recuerda que "el Dios sempiterno es tu refugio; por siempre te sostiene entre sus brazos.  Expulsará de tu presencia al enemigo..." Deuteronomio 33:27 (NVI). "Por amor a su gran nombre, el Señor no rechazará a su pueblo; de hecho él se ha dignado hacerte a ti Su propio pueblo." 1 Samuel 12:22 (NVI). Recuerda que Jesús te dejó dicho: "No voy a dejarlos solos; volveré a estar con ustedes." Juan 14:18 (Traducción Lenguaje Actual) y también: "Yo estaré siempre con ustedes, todos los días, hasta el fin del mundo". Mateo 28:20 (TLA).

Mira lo que dice el autor de la carta a los hebreos: "No vivan preocupados por tener más dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho en la Biblia: "Nunca te dejaré abandonado". Hebreos 13:5 (TLA). Así que te animo a que seas "fuerte y valiente. No temas ni te asustes ante esas naciones, pues el Señor tu Dios siempre te acompañará; nunca te dejará ni te abandonará." Deuteronomio 31:6 (NVI). Hoy Dios te dice como a Josué: "Nadie podrá derrotarte jamás, porque yo te ayudaré, así como ayudé a Moisés. Nunca te fallaré ni te abandonaré. Pero tú debes ser fuerte y valiente, porque serás tú quien guíe al pueblo de Israel para que reciba el territorio que les prometí a sus antepasados. Sólo te pido que seas muy fuerte y valiente. Así podrás obedecer siempre todas las leyes que te dio mi servidor Moisés. No desobedezcas ni una sola de ellas, y te irá bien por dondequiera que vayas. Nunca dejes de leer el libro de la Ley; estúdialo de día y de noche, y ponlo en práctica, para que tengas éxito en todo lo que hagas. No te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas." Josué 1:5-9 (TLA).
 
Bendiciones.


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